Quiénes somos
Hablar de la Escuela de Música de San Juan Nepomuceno es hablar de una historia que comenzó en 1998, cuando a través de la Casa de la Cultura se abrió un espacio para que los niños y jóvenes pudieran acercarse a la música como un camino de expresión y crecimiento. Allí nacieron los primeros ensayos, las primeras notas y también los primeros sueños de quienes, con un instrumento en las manos, empezaban a construir una herencia cultural que hoy sigue viva.
No fue un camino fácil. En una época gris, cuando la violencia se apoderó de nuestra zona y parecía imposible soñar, la música se convirtió en refugio y en herramienta de resiliencia. Cada acorde, cada tambor y cada melodía ayudaron a sanar heridas y a reconstruir la esperanza. Así, la Escuela de Música no solo formaba artistas, también tejía resiliencia y abría caminos hacia una sociedad en paz.
Con el tiempo, esa semilla se fortaleció. En 2018, la Escuela dio un paso decisivo al trasladarse al Centro Cultural Julio Rojas Buendía, donde recibió una sede moderna y equipada para consolidar los procesos musicales. Ese cambio marcó un antes y un después: ya no se trataba solo de enseñar notas y partituras, sino de proyectar a San Juan Nepomuceno como un referente artístico y cultural de los Montes de María.
Hoy la Escuela es una gran familia conformada por estudiantes apasionados, docentes comprometidos, directivos que orientan el rumbo y familias que acompañan con orgullo cada logro. En sus aulas y cubículos suenan saxofones, clarinetes, trombones, tambores, acordeones, guitarras y voces que se entrelazan en programas como Banda de Viento, Gaita, Percusión Folclórica, Percusión Vallenata, Acordeón, Guitarra, Bajo Eléctrico y Canto. Y porque la formación artística es integral, también se abren espacios para la danza folclórica y la pintura, que enriquecen la identidad cultural de los estudiantes.
Los resultados de este proceso se sienten en el municipio y más allá de sus fronteras. Agrupaciones como la Banda Juvenil San Juan de Mis Amores, la Banda Prejuvenil 29 de Junio de San Pedro Consolado, el Ensamble de Gaita, el Grupo Vallenato La Promesa o el Ensamble Alma Viva, han representado a San Juan en festivales locales, regionales y nacionales, cosechando premios y reconocimientos que son motivo de orgullo colectivo. Pero más allá de los galardones, el verdadero impacto está en la vida de los estudiantes y sus familias: en la disciplina que adquieren, en la confianza que desarrollan y en los sueños que se atreven a perseguir gracias a la música.
La Escuela de Música también mira al futuro con determinación. Su visión es seguir formando generaciones que, sin olvidar sus raíces, proyecten el arte de San Juan Nepomuceno a escenarios cada vez más grandes. Soñamos con que cada niño y joven que llegue aquí encuentre no solo un instrumento, sino un camino de vida donde la música siga siendo motor de transformación, resiliencia, esperanza y unión para toda la comunidad.
