



Antes de ser una clase, la gaita y la percusión ya hacían parte de la vida de nuestros pueblos. Han acompañado celebraciones, encuentros comunitarios y manifestaciones culturales que, durante generaciones, han contado la historia de los Montes de María a través de la música.
En la Casa de la Cultura de San Juan Nepomuceno, ese legado continúa vivo gracias al proceso de formación en Gaita y Percusión Folclórica. Cada semana, niños, jóvenes y adultos se reúnen para aprender los ritmos, melodías y saberes que han dado identidad a nuestra región. Lo que comienza con el aprendizaje de una nota o un patrón rítmico, se convierte poco a poco en una experiencia de conexión con la memoria cultural de nuestro territorio.
En cada ensayo resuenan los sonidos que han acompañado a generaciones enteras. Los estudiantes aprenden a interpretar la gaita, a comprender el lenguaje de los tambores y a reconocer el valor de las expresiones musicales que forman parte del patrimonio cultural inmaterial de los Montes de María. Al mismo tiempo, desarrollan habilidades técnicas, fortalecen su disciplina y descubren la importancia del trabajo colectivo dentro del ensamble.
Pero este proceso va más allá de la formación musical. Es también un espacio donde se fortalece el sentido de pertenencia y se construyen lazos entre generaciones. Los conocimientos transmitidos por maestros, músicos tradicionales e instructores encuentran continuidad en las manos de niños y jóvenes que hoy asumen la responsabilidad de mantener viva una herencia cultural que identifica a nuestro pueblo.
A medida que avanza el año, los estudiantes consolidan un repertorio de piezas tradicionales que luego comparten con la comunidad en muestras artísticas, festivales y encuentros culturales. Cada presentación representa mucho más que una interpretación musical; es una oportunidad para demostrar que nuestras tradiciones siguen vigentes y que continúan encontrando nuevas voces para proyectarse hacia el futuro.
Los resultados son visibles no solo en el crecimiento técnico de los participantes, sino también en el interés creciente de las nuevas generaciones por acercarse a las músicas tradicionales. Cada vez más jóvenes encuentran en la gaita y la percusión una forma de expresarse, de reconocerse en su territorio y de sentirse parte de una historia colectiva que merece ser preservada.
En San Juan Nepomuceno la gaita y la percusión folclórica no son únicamente instrumentos o ritmos musicales. Son memoria viva, identidad compartida y una expresión auténtica del espíritu cultural de los Montes de María. Son el eco de nuestras raíces y la certeza de que la tradición sigue sonando en el corazón de nuestra gente.
